Ende luego, no sé yo qué dicir de lah cosah
que pasan. Me paece que están tóh mar lócoh que una cabra,
mejorando lo presente. Uno se pone aquí en comedio el piazo, y
dende aquí veo al personal ir p'arriba y p'abajo, unoh en su
coche, hechoh unos señoroneh, porque ahora to Dioh ha echao
coche, lo mesmo que antes se echaba marrano, y van como
centellah de un lao pa otro, que yo no sé pa qué quieren llegar
tan pronto si luego no saben qué leche hacer ande llegan y
tienen que volvese ande estaban anteh. Que paecen hormigah locah,
loh tíoh.
Ahora yo me quedo aquí apoyao en la cayá, y como si se quieren
partir loh cuernoh. Los miro igual que a los tíoh biciclistah
del circo, pasan y van, oye, despendolaoh, ellos sabrán ande.
Lo cual que pasa el recovero, que se ha mercao una folloneta y
se ve negro pa que no se le rompan los güevos con tanto
traqueteo. Antes, con el burro, no había cudiao, claro que si
hacía mucha calor, cuando quería recudir, llevaba polloh en
lugar de güevos, sí, siseñor. Je, je... Jé, je, je, este
hombre... Me estoy recordando de una cosa... bueno, otro día.
Luego están loh guardah, que leh han mercao unoh cocheh de esoh
que se menean como pavah y van elloh tan sacheh que eche usté
que no s'errame. Anteh, ende luego, era otra cosa, porque lo que
eh ahora no se abajan del coche mah que lo preciso.
El cura pasa también echando lo que no diga mi boca, pero, oiga
usté, como han quedao tan pocoh no tién tiempo ni de persinase
en cada sitio y montase otra vez y'ise a otro sitio a echar lah
bendicioneh, que lah echan tan depriesa que no sé yo si valdrán
p'argo.
Ea, poh elloh, a su avío y yo, ar mío.
Ya veremoh en qué para tanta usión. Yo aquí, de pie quieto, o,
si me canso, me arrano en er cibanto, y contándole lah cosah a
mi capote, qu'es mu sufrío. Sí, siñor.